Amar la soledad

Fotografías: Laura Len (www.lauralen.com)

Fotografías: Laura Len (www.lauralen.com)

Hay un espacio que es solo tuyo, donde nadie te observa ni tienes que dar explicaciones. En ese lugar de soledad completa puedes desplegar tus alas y entregarte al amor sin miramientos.

Has creído desde hace mucho que lo opuesto al amor es la soledad. Durante años has oído que lo contrario al amor es el odio. Cuando te pasaste al camino espiritual empezaste a repetir que lo opuesto al amor es el miedo.

Para comprender las cosas necesitas categorizar. Cuando usas el lenguaje no haces otra cosa que establecer categorías. Si te preguntas si eso es etiquetar o juzgar, la respuesta única posible es: sí. Pero eso no es malo ni bueno, es así simplemente porque el lenguaje se establece sobre esa base, el pensamiento hecho palabra necesita imprescindiblemente de la definición, el sentimiento verbalizado necesita sí o sí del encasillamiento. Escapar a eso, a la ley de lo que lo crea y fundamenta no es un síntoma de evolución sino de soberana ignorancia y estupidez. Y ser ignorante o estúpido tampoco es malo ni bueno, solo es eso.

Hace un tiempo entendías la palabra ‘amor’ como lo que veías en las películas románticas. También entendías el amor familiar, ya sea a padres, hijos, hermanos… como ‘amor’ pero de otro tipo. Y tenías hasta el amor por la humanidad, por la naturaleza… como otros objetos en los que aplicar la palabra ‘amor’. Cada uno era un tipo de amor particular, los tenías diferenciados, podías pensarlos.

Ahora has adquirido la idea de ‘amor incondicional’ como forma única y más elevada del amor y que no diferencia una cosa de otra. Y seguramente es una forma acertada, real y genuina, pero te dificulta pensarlo, y cada vez que hablas de amor tienes que estar explicando porque ya no se sabe a qué se refiere la palabra amor cuando la usas. Por hacerla tan grande, llena y completa, la has vaciado de significado hasta ya no significar nada.

A veces no tienes ni idea de qué cosa es el amor y usas esa palabra para todo. Has llegado al punto de disculparte cuando usas la palabra ‘amor’ cuando te refieres al amor de pareja o al amor circunstancial con otra persona, te disculpas porque has llegado a pensar que eso más que amor generalmente es necesidad porque te sientes incompleto o tienes una relación de dependencia emocional. Lo cierto y que no puedes negarte cuando estás a solas es que sí tienes necesidad, es que sí te sientes incompleto, es que sí tienes dependencia emocional. ¿Por qué te sientes culpable por eso?, ¿por qué te sientes raro? ¿No te has dado cuenta, acaso, que prácticamente toda –si no toda- la gente que conoces siente lo mismo? Entonces, ¿a qué estamos jugando?, ¿a dónde queremos llegar? ¿Es que tienes que lograr algún tipo de perfección?

Repites que no podrás amar en pareja hasta que no te ames a ti mismo. Pero ¿realmente crees que exista la posibilidad de un amor propio permanente e inalterable? ¿Realmente crees que eso es posible? ¿Y qué pasó entonces con la complementariedad de la luz y la sombra? ¿Es que acaso pretendes ser solo luz? ¿No temes encandilarte? ¿No temes quedarte sin la oscuridad que te favorece el dormir por las noches? Hay cosas que no cuadran. Pero eso es otra pretensión inútil. ¿Por qué pretendes que todo cierre y encaje o que tú puedas hacer encajar todas tus piezas?

Cuando te ames a ti mismo podrás entonces amar, te dices. Te planteas un lugar al que llegar en donde ahora no estás. ¿Tendrás entonces que esperar a amarte incondicionalmente sin fisuras hasta el día que seas capaz de amar? ¿Crees, acaso, que eso podrá ocurrir antes de tus noventa años? Oh, no estás asumiendo tu imperfección, tu necesidad, tu sombra, tu vulnerabilidad. Es mejor que aceptes lo que hay ahora y que hagas caso a tu necesidad de afecto.

Además, un error fundamental, no estás tratando de sentir un amor puro e incondicional por ti mismo como fin en sí para permitirte estar integrado o plenamente satisfecho. No, lo haces como medio para otro fin, para que otro te ame, para que puedas amar a otro. Perdóname que te diga, pero es un error de bulto.

Así que dale menos vueltas, ama como puedas, hasta donde puedas y a quien puedas y deja de juzgar, simplemente entrégate al amor que te toque ahora si es que te toca.

Aún así, aunque hables de amor incondicional como opuesto al miedo, te ves que sigues sintiendo que el amor es el opuesto a la soledad. Y te sientes mal cuando estás solo. Te sientes que no eres merecedor de ser amado. Te sientes indigno y feo. Y te has olvidado de tu niñez, cuando estabas solo y no había amigo o hermano con quién jugar, y no soñabas con pareja ni completarte con ninguna de estas necesidades que te creaste después. Y, entonces, jugabas, jugabas solo. Simplemente te inventabas tu mundo y disfrutabas de tu juego y de ti. No había más que eso en ese momento. ¿Te acuerdas aún cuando estabas completo y sin fisuras estando solo con tu propia compañía? En aquellos momentos deseabas que no llegara la hora de la comida, que nada te quitara de aquella felicidad que sentías en tu propio universo de soledad. En aquellos momentos el amor y la soledad convivían en paz. En aquellos momentos tampoco había ni odio ni miedo. En aquellos momentos sabías amar tu soledad.

Entonces, hoy que llamas y nadie contesta, hoy que nadie responde tus mensajes, hoy que te han dejado plantado vestido para salir, qué tal si te introduces y navegas por tu propio ser y recuperas aquella sensación infantil. Aquella sensación sentida es completamente recuperable, una vez sentida la puedes resentir.

Ahora que te han dejado plantado y que nadie está del otro lado, puedes lamentarte y abocarte al sufrimiento, o también puedes aprovechar esta oportunidad de recuperar aquel sentimiento conocido, rescatarlo del pasado y traerlo al ahora y dedicarte sin miramientos a amar esta bendita soledad.

Leandro Ojeda López
Fotografías: Laura Len (www.lauralen.com)

Fotografías: Laura Len (www.lauralen.com)

Anuncios

Un comentario en “Amar la soledad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s